33 semanas de embarazo: Planes para el nacimiento

Es un buen momento para empezar a informarse acerca de todo lo referido al parto para tomar decisiones conscientes y responsables sobre el nacimiento de tu bebé.

Llegadas las 33 semanas de embarazo es  buen momento para empezar a informarse acerca de todo lo referido al parto para tomar decisiones conscientes y responsables sobre el nacimiento de tu bebé.

Recuerda que son decisiones importantes a tomar con calma, con tiempo pero deja abiertas las opciones ya que el momento del parto con todos sus síntomas puede hacer que cambies de opinión. Piensa sobre lo que quieres en cuanto a calmantes, donde quieres te practiquen el parto, si quieres que te acompañe alguien en la sala de parto, etc.

Todo sobre el parto en la 33 semanas de embarazo:

Si tu parto es natural puedes elegir que se te practique con anestesia o sin ella. Las anestesias evitan el sufrimiento en el parto.

La epidural o peridural es un anestésico local que te permite tener un parto sin dolor. Constituye una técnica cuyo objetivo es suprimir el dolor abdominal y pélvico a la hora del parto. A su vez la mamá está completamente consciente y vive con intensidad el nacimiento de su bebé. Además, la anestesia epidural permite una mejor dilatación del cuello uterino, disminuyendo la intensidad de las contracciones, relajando el músculo del útero. Además, atenúa las probabilidades de partos complicados (distócicos) y los casos de sufrimiento fetal.

Otros calmantes pueden ser practicados en el parto como por ejemplo:

Perineal: es el que se usa para la infiltración previa a la episiotomía

Bloqueo paracervical: consta de dos inyecciones en el cuello del útero

Tu cuerpo en las 33 semanas de embarazo

Trata de seguir con una dieta sana y nutritiva, ten en cuenta que al final del embarazo podrías aumentar casi 500 gramos por semana.

En ocasiones por las alteraciones de las articulaciones y como preparación para el parto aparece dolor en el pubis (el hueso anterior en la pelvis) y en el coxis (la terminación ósea de la columna vertebral, cerca del ano).

En cuanto al ejercicio no lo abandones aunque quizás te sientas más cómoda haciendo ejercicio físico en la piscina o haciendo sólo relajación.

Tu actitud se ve afectada por la cercanía del parto. Te sientes seguramente muy ansiosa y quieres que el tiempo corra velozmente.

Tu bebé en las 33 semanas de embarazo

Tu bebé tiene ahora 40 cm. y pesa unos 2.300g.

La grasa que crece bajo sus tejidos le va cambiando el color de la piel que pasa de rojizo a rosado.

Se está preparando para su vida fuera del útero, guardando reservas de hierro en el hígado.

Tratamos de ser lo más precisos posible, pero teniendo en cuenta que las tasas de crecimiento y desarrollo del embarazo son ocasionalmente diferentes en cada mujer, te recomendamos leer la semana de tu embarazo con un rango de una semana hacia adelante y una semana hacia atrás. Si tienes alguna duda adicional, consulta con tu médico.

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Aumento del líquido amniótico

El líquido amniótico es muy importante para el desarrollo saludable del bebé por lo que es necesario controlar que no se presente ni en menor ni en mayor cantidad.

El líquido amniótico es muy importante para el desarrollo saludable del bebé por lo que es necesario controlar que no se presente ni en menor ni en mayor cantidad.

 

Es posible que durante el embarazo haya un aumento de este al que se le denomina polihidramnio o hidramnio. Las causas que lo provocan no son muy conocidas, pero la diabetes materna puede presentar mayores riesgos.

Otros factores influyentes son la presencia de anormalidades gastrointestinales del bebé o problemas en su sistema nervioso, la vejiga o los riñones.

Síntomas del aumento del líquido amniótico

Los síntomas principales que te puede provocar son un crecimiento repentino de tu útero, contracciones y molestias abdominales en el embarazo, sin embargo estos se pueden presentar de diferentes formas en cada caso. Por este motivo la cantidad de líquido amniótico se controlará en tus chequeos prenatales a través de mediciones realizadas en las ecografías.

En la mayoría de los casos se produce durante el último periodo del embarazo regulándose por sí sólo. Sin embargo, si este ocurre en los primeros meses aumenta las probabilidades de que el útero en el embarazo se extienda demasiado, provocando un rompimiento prematuro de bolsa, partos prematuros, complicaciones con el cordón umbilical, desprendimiento de la placenta o problemas en el crecimiento del bebé.

El tratamiento se establecerá dependiendo de tu historial médico, la cantidad de líquido amniótico y la etapa del embarazo en la que estás. Puede incluir un control más frecuente de la evolución del embarazo y medicamentos para reducir la cantidad de líquido.

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