6 semanas de embarazo, bienvenidos los cambios de humor

La angustia es un sentimiento normal en la sexta semana de gestación. Es una etapa de gran incertidumbre en donde la mujer se enfrenta a emociones contradictorias con fácil fluctuación entre alegría y optimismo, tristeza y pesimismo.

La angustia es un sentimiento normal en la 6ª semana de embarazo. Esta una etapa de gran incertidumbre en donde la mujer se enfrenta a emociones contradictorias con fácil fluctuación entre alegría y optimismo, depresión y pesimismo. El embarazo causa esto en ti, así que no te sientas culpable por esto, lo último que necesitas ahora es ese sentimiento rondandote.

Cuidados durante el embarazo: La nutrición

Uno de los principales cuidados que la mujer debe tener en cuenta cuando se descubre embarazada es la incorporación de una dieta apta para su estado. La alimentación durante el embarazo es particularmente importante ya que es uno de los componentes clave para la salud del bebé. Ten en cuenta que tu hijo come a través de ti, es decir, tu comida determina los nutrientes que llegan a él y los que no. Se recomienda mucho a las nuevas madres que tenga en cuenta la variedad y la calidad de los alimentos; esto ayudará a que su bebé crezca fuerte y saludable.

El desarrollo de tu bebé después de 6 semanas de embarazo

En este período de tu embarazo, el embrión tiene aproximadamente el tamaño de un pequeño botón, mide de 4 a 6 mm y se logran visualizar en él las extremidades y los ojos. ¡Ya parece un pequeñito! El ácido fólico que estás tomando es muy importante, ya que ayuda a su sistema nervioso, especialmente a la médula espinal, que continúa creciendo a un buen ritmo y reduce la posibilidad de defectos.  Tu bebé ahora comenzará a reaccionar al tacto, en parte porque ya ha comenzado a conectar con sus músculos.

Los órganos y los miembros están en un período inicial de desarrollo y son sensibles a ciertos medicamentos que pueden atravesar la placenta fácilmente. Varios estudios han hecho posible detectar que la mayoría de defectos que se producen en los embriones se dan entre las semanas 6 y 10. Este período de tiempo dentro de las etapas del embarazo es conocido como el período embrionario.

Tratamos de ser lo más precisos posible, pero teniendo en cuenta que las tasas de crecimiento y desarrollo del embarazo y del embrión son ocasionalmente diferentes en cada mujer, te recomendamos leer la semana de tu embarazo con un rango de una semana hacia adelante y una semana hacia atrás. Si tienes alguna duda adicional, no dudes en consultar a tu médico.

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Aumento del líquido amniótico

El líquido amniótico es muy importante para el desarrollo saludable del bebé por lo que es necesario controlar que no se presente ni en menor ni en mayor cantidad.

El líquido amniótico es muy importante para el desarrollo saludable del bebé por lo que es necesario controlar que no se presente ni en menor ni en mayor cantidad.

 

Es posible que durante el embarazo haya un aumento de este al que se le denomina polihidramnio o hidramnio. Las causas que lo provocan no son muy conocidas, pero la diabetes materna puede presentar mayores riesgos.

Otros factores influyentes son la presencia de anormalidades gastrointestinales del bebé o problemas en su sistema nervioso, la vejiga o los riñones.

Síntomas del aumento del líquido amniótico

Los síntomas principales que te puede provocar son un crecimiento repentino de tu útero, contracciones y molestias abdominales en el embarazo, sin embargo estos se pueden presentar de diferentes formas en cada caso. Por este motivo la cantidad de líquido amniótico se controlará en tus chequeos prenatales a través de mediciones realizadas en las ecografías.

En la mayoría de los casos se produce durante el último periodo del embarazo regulándose por sí sólo. Sin embargo, si este ocurre en los primeros meses aumenta las probabilidades de que el útero en el embarazo se extienda demasiado, provocando un rompimiento prematuro de bolsa, partos prematuros, complicaciones con el cordón umbilical, desprendimiento de la placenta o problemas en el crecimiento del bebé.

El tratamiento se establecerá dependiendo de tu historial médico, la cantidad de líquido amniótico y la etapa del embarazo en la que estás. Puede incluir un control más frecuente de la evolución del embarazo y medicamentos para reducir la cantidad de líquido.

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