El juego y el desarrollo de tu bebé

Jugar con el bebé es placentero, es divertido, es una manera de acercarle el mundo, y es un aprendizaje para él. Además, por sobre todo, es una forma fascinante para afianzar el vínculo que los une.

Desde que está en el vientre, cuando ya desarrolló sus sentidos, el bebé percibe y disfruta de estímulos como las canciones y los cuentos que los papás le ofrecen. Cuando nace se encuentra con todo un universo de cosas nuevas: luces, texturas, sonidos, colores. Un montón de sensaciones novedosas que ustedes, los papás, le ayudarán a comprender.

Juegos según las etapas:

Seguramente durante el embarazo compraron juguetes, peluches, sonajeros, un móvil musical. La espera a veces es larga y a los papás les gusta preparar el cuarto del bebé con tiempo. Pero no se olviden de que en las primeras semanas ustedes serán su juguete favorito. Se va a mover con sus movimientos, seguirá sus manos con la vista, escuchará con mucha atención sus voces.

Con el paso del tiempo, el bebé se irá involucrando en más juegos, sonreirá ante gestos y sonidos graciosos, reconocerá aplausos y canciones, responderá cuando lo llamen, le hagan cosquillas o le den un beso

Entre los cuatro y los seis meses el bebé se volverá más activo, querrá tomar todos los objetos que ve y se los llevará a la boca. Así conoce y explora. En esta etapa se van a sorprender jugando como en su momento lo hicieron sus padres. Seguro van a cantar la canción de las manitos, van a jugar al cucú y van a decir: “¿dónde están mamá y papá?” mientras se esconden detrás de una toalla. Son juegos clásicos que su hijo adorará al tiempo que estimularán su desarrollo.

Entre los seis y los ocho meses el bebé ya tendrá más habilidades, se sentará solo y manejará mejor los objetos. Le encantará saltar en las rodillas de los adultos o sentarse en el suelo para jugar con muchos juguetes.

Hasta el año va ganando cada vez más movilidad. Ya gatea o intenta caminar. Le encantará que lo persigan y lo alcen, escuchará con más atención un cuentito y seguro aplaudirá con su canción favorita. Lentamente, comenzará el desarrollo del lenguaje, el inicio de una nueva etapa fascinante.

Lo más importante es que disfruten del juego tanto como él. Su bebé valorará cada minuto que le dediquen y les devolverá todo ese amor con sonrisas y caricias.

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Comprando una cámara de fotos

Es una opción maravillosa para atesorar recuerdos sobre los últimos meses del embarazo y la llegada del bebé.

Si está por nacer tu bebé, tal vez estás pensando en comprarte una cámara de fotos para registrar los primeros momentos del nuevo integrante de la familia. Si ya nació y todavía no tienes una, seguramente no ves la hora de poder compartir con todo el mundo la imagen de tu bebito. Pero como se trata de un producto relativamente costoso, quizás te encuentres pensando cómo y qué comprar exactamente. 


En primer lugar, revisa el presupuesto familiar y evalúa cuáles son tus posibilidades, cuánto puedes gastar en este momento, o si en realidad te conviene recurrir al crédito. A veces este tipo de compras, aunque terminen resultando más costosas tras la financiación, es conveniente hacerlas a crédito, porque acortan los tiempos de tener el objeto entre tus manos. Sin embargo, si dispones del efectivo necesario, definitivamente es preferible cancelar la cuenta de inmediato, y quizás hasta puedas conseguir un mejor precio con sólo solicitar un descuento.

A continuación, pregúntate cuáles son tus preferencias y necesidades: una cámara de fotos tradicional no es lo mismo que una digital, no tanto por el momento en que la vayas a usar como por las posibilidades de volver sobre esos registros a futuro.

Con una cámara tradicional, sacas las fotos, las mandas a revelar y las guardas en un álbum que puedes mirar y volver a ver sin más trámite. También puedes elegir algunas de tus fotos y rápidamente colocarlas en porta-retratos en el lugar preferido de la casa. Por el lado de los costos, tienes que pensar en el precio de los rollos y el revelado. Generalmente, te encontrarás con que de las 36 fotos del rollo, varias no salieron muy lindas.

Si optas por una cámara de fotos digital definitivamente ahorrarás al no tener que comprar rollos fílmicos ni pagar revelados. Además, puedes ver al instante si tu foto salió bien o mal, y en todo caso, puedes sacar otra sin perder la ocasión de inmortalizar ese momento especial con una buena foto.

Gracias al correo electrónico compartir imágenes de tu bebé con amigos y familiares, aun cuando estén lejos, resultará económico y sencillo con una cámara digital. Pero en contrapartida, ten en cuenta que precisarás una computadora para descargar las fotos, y si quieres llevar un álbum tradicional o colocar alguna en un portarretratos de todas maneras tendrás que llevar a imprimir en papel fotográfico al menos algunas de esas fotos, y que en ese caso representará un costo extra.

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